VISITA AL PUERTO DE SEVILLA. ESCLUSA, MUELLE Y MUSEO

Nos pareció muy interesante la propuesta que la Autoridad Portuaria de Sevilla nos hizo a distintas entidades, colegios y centros culturales de la ciudad para visitar el bastante desconocido museo del puerto, la nueva esclusa y el muelle del Centenario.

La visita en su conjunto resultó interesante, lo fue la presentación previa en la avenida de Las Razas, donde en una sala se nos proyectaron algunos datos sobre la actividad del puerto y su repercusión en la economía y el empleo local. Interesantes también las visitas a la nueva esclusa y su sala de control y al muelle del Centenario, pero, en mi opinión, fue decepcionante el “museo”. No se puede presentar dos mil años de historia, con cuatro carteles, dos grúas, unas boyas y cuatro cosas más. La historia del Puerto de Sevilla se merece algo mucho más serio que lo que se muestra en la nave de la avenida de Las Razas.

Tiene sentido que la autoridad responsable de un puerto cuyos orígenes se remontan en la historia a más allá de los dos mil años, de un puerto que estuvo íntimamente vinculado a los viajes colombinos y que, posteriormente, tuvo durante más de un siglo el monopolio del comercio con América, de un puerto de donde salió la expedición de Magallanes que logró la gesta de la primera circunnavegación del mundo, de un puerto que es el único fluvial de España, tiene sentido, digo, que la autoridad que ha heredado todo ese patrimonio histórico trate de mostrarlo y explicárselo a los ciudadanos y un museo es una excelente forma de hacerlo. Hay una gran historia que contar y también hay una realidad importante, para la economía de la ciudad de Sevilla y de su entorno, que hay que transmitir para lograr apoyos en su defensa y potenciación. Pero, lamentablemente, esta brillante historia no se merece el triste y pobre museo que le han dedicado.

En definitiva, muy bien la iniciativa de acercar la realidad del puerto a los ciudadanos, muy agradecidos por la interesante visita y por la puesta a nuestra disposición de dos guías que se turnaron en nuestro acompañamiento y explicaciones, pero, desgraciadamente, también hay que decir que es una pena que se empañe la propuesta con un museo poco digno de la historia portuaria de Sevilla. La solución no es prescindir del museo, la solución es mejorarlo, porque la idea es buena, aunque la ejecución no lo sea.

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