POR UN MUSEO AL AIRE LIBRE DESDE EL PUENTE DE TRIANA HASTA PUERTO DELICIAS.

Anoche cuando volvíamos caminando junto al río desde la pequeña gran exposición, pequeña por el número de obras y grande por la calidad de las mismas “Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad” venía a mi cabeza una idea a la que llevo tiempo dándole vueltas ¿Por qué no convertir el paseo que hay junto al río Guadalquivir, desde el Puente de Triana hasta Puerto Delicias, en un museo de esculturas contemporáneas al aire libre?

Este museo, podría ser el único museo del mundo que se podría visitar de tres modos, caminando, en bicicleta o en barco desde el río. Visitable las veinticuatro horas del día y en un entorno único. Con perfecto acceso desde la zona monumental de Sevilla y muy bien comunicado con toda la ciudad. Aparcamientos en el Paseo de Colón, Puente de Triana, Puerta de Jerez y Puerto Delicias.

Serviría para potenciar y renovar la primera fuente de ingresos de Sevilla, el turismo cultural.

No requeriría de una gran inversión concentrada en un corto espacio temporal. Es graduable. No hay que construir un edificio, solo la instalación de las obras y la adquisición de algunas de ellas, porque la gran mayoría se podrían conseguir vía donaciones de instituciones, empresas y por qué no, también de los propios artistas que querrían que alguna de sus obras estuviera presente en un museo con un marco semejante.

Ya tenemos la primera. Nada menos que un Chillida, junto al Puente de Triana, el “Monumento a la Tolerancia”.





No hay plazos para abrir el museo, porque ya está abierto. Se puede disfrutar desde el primer momento, cada vez que se vayan incorporando obras, eso sí, imprescindible que todas sean de artistas de primer nivel mundial. Que no se instale ninguna cuyo autor no tuviera cabida en alguno de los grandes museos de arte contemporáneo del mundo.

¿Por qué no empezamos poniendo en valor colocando en un museo como este lo que ya tenemos, para evitar que el vandalismo o el robo acabe con algunas esculturas como ya ha ocurrido con otras que la ciudad tuvo como legado de la Expo?

Por ejemplo. ¿Por qué no rescatamos “Doña Elvira” del malagueño Berrocal, de su abandono actual junto al Auditorio Rocío Jurado?





¿Por qué no le pedimos a Cajasol que recupere de su exilio en París a “Media esfera azul y verde” del artista venezolano Jesús Rafael Soto para el entorno del final del nuevo paseo del Muelle de Nueva York y el Puente Nuevo? Cajasol desmontó esta obra para construir la Torre Pelli y se la envío a la familia del artista a París. Al parecer, según publicaba El Mundo, están dispuestos a devolverla a Sevilla, siempre que se asegure su conservación y restauración. Este autor ha expuesto en museos como el MOMA, Guggenheim de Nueva York o el Centro Pompidou de París.





¿Y si el muro “Verbo América” del Premio Príncipe de Asturias de las Artes Roberto Matta lo ponemos en un entorno menos hostil, por ejemplo, en la zona del nuevo puerto de cruceros donde hay numerosos pabellones americanos de la Expo del 29, paises que fueron inspiración y motivo de dicha obra, como Argentina, Guatemala y Colombia?





Hagámoslo. Esto es un primer boceto, el concepto que habría que desarrollar. Es posible económicamente, incluso en momentos como el actual. Solo hay que marcar los tiempos y conseguir que sea un proyecto de todos los partidos, de los medios de comunicación, de la sociedad civil. Será muy bueno para la ciudad. Algunos de nosotros ya estamos dispuestos a colaborar. Ya lo hacemos aportando la idea, pero también estamos dispuestos a ayudar en su desarrollo.

Esta propuesta es una iniciativa personal. Seguro que habrá miembros de la asociación que no la compartan. Me permito publicarla en la web y en el muro de Facebook de Asociación Albariza acogiéndome al derecho que nuestra asociación otorga a todos sus miembros para que expongan sus ideas, proyectos e iniciativas relacionadas con los fines previstos en los estatutos.

José Molina.
Presidente de Asociación Albariza.