"SEVILLA ÍNTIMA". SAN CLEMENTE Y SANTA CLARA, DOS REALES MONASTERIOS EN UN PAÑUELO.

Lugar

SAN CLEMENTE Y SANTA CLARA

Fechas

Mayo 2012

Son muy pocos los metros que separan a estos dos reales monasterios que han sido referencia mutua durante siglos. Los dos tienen sus orígenes en el siglo XIII. San Clemente se levantó por deseo de Fernando III pero fue su hijo, Alfonso X El Sabio, quien terminó haciendo realidad el deseo de su padre al levantar este monasterio en honor del santo en cuya festividad se conquistó Sevilla. Santa Clara se levantó años después, en el terreno que ocupaba el palacio propiedad de otro hijo de Fernando III, el infante don Fadrique, que sufrió la confiscación de dicha propiedad por su hermano el rey Alfonso X tras uno de los muchos conflictos que mantuvieron entre ambos.

San Clemente todavía aloja, y ya van más de siete siglos y medio ininterrumpidos, a una comunidad de monjas cistercienses. Santa Clara, en cambio, perdió en los años noventa del siglo pasado a las cinco últimas monjas clarisas que lo habitaban y que fueron realojadas en otro convento antes de que el Ayuntamiento de Sevilla, tras un convenio con el Arzobispado, se quedara con parte de la propiedad del edificio y años más tarde acometiera una restauración que todavía no ha concluido en su totalidad. La Iglesia del monasterio, propiedad de la archidiócesis, aún está cerrada y no se conocen fechas para la realización de las actuaciones que permitan la reapertura de este templo que cuenta con un retablo diseñado por Martínez Montañés.

Dice Carmen Borrero, autora de “El Real Monasterio de San Clemente, un monasterio cisterciense en la Sevilla medieval” que “no es posible conocer ni entender la Sevilla bajomedieval sin la existencia de una institución monástica femenina del carácter y la singularidad de San Clemente”. Sin duda cuando se accede al templo de este monasterio se tiene la sensación de estar entrando en un espacio cargado de historia y, desde luego, a un lugar con una riqueza artística considerable, no en vano Francisco de Ocampo, Pacheco, Valdés Leal y su hijo Lucas Valdés, entre otros, dejaron su huella en distintas obras que lo adornan.

De Santa Clara me quedo con el refectorio, la azulejería y ese deseo de ver algún día completamente recuperados los distintos edificios del ámbito de este monasterio, incluida la torre de don Fadrique.

Nos acompañó en nuestras visitas Javier Spínola, un ameno y muy bien documentado guía, que nos recomendó sor Macarena, la monja tornera de San Clemente que, por cierto, también nos dispensó unos dulces exquisitos que elabora esta comunidad cisterciense que hace honor al “ora et labora” de las reglas de San Benito.

Las fotografías de la galería son de Rafael Burgos y José del Valle. En nuestro perfil de Facebook hemos publicado un extenso reportaje fotográfico.

Galería de fotos

Panorámica del retablo del altar mayor. Monasterio de San Clemente. Foto Rafael Burgos.Espacio entre coro alto y bajo. Pintura de Valdés Leal. San Clemente. Foto José del Valle.Refectorio del Monasterio de Santa Clara. Foto Rafael Burgos.Entrada al refectorio de Santa Clara. Foto José del Valle.